¿Qué es lo primero que se te viene a la mente cuando lees esas cinco letras?
C – A – R – N – E
Bisteck, chuletas, chuletones, costillas, solomillo, entrecot, T-bone, Ribeye, Wagyu…
¿Me dejé alguno? Seguro que sí.
Es inevitable que la boca se nos haga agua al pensar en estos manjares y más aún
imaginarlos asándose a la parrilla… Pero nos estamos olvidando de que estas son
solo las “carnes rojas”, también hay que dar su merecida mención a las blancas:
(No vamos a hablar del cerdo, que si no tenemos que ponernos a despiezarlo
literalmente)
El muslo de pollo, la pechuga, las alitas, el contramuslo, los muslitos, los filetes de
pavo, el jamón de pavo, el pato a la naranja, el pavo al horno, el pollo al horno, el
pato al horno, el relleno de pavo, el pavo ahumado, ¿Alitas de pavo?, ¿Pero qué me
estás contando?
No te voy a mentir, lo tuvimos que buscar en internet porque bueno, somos el Grill
Sa Brasa, AMAMOS la carne roja pero también es verdad que hay unos cuantos
datos muy interesantes sobre las diferencias entre cada tipo, así que aquí van:
● Los hebritas de la carne
De acuerdo con un artículo de Mi cocina real, una diferencia bastante interesante se
debe a las fibras musculares. Y a menos que seas un profesional de la salud, un
cocinero, un carnicero o que te gusten los pollos, pues te estarás preguntando
“¿Qué berenjenas son las fibras musculares?”

Bueno, pues vamos a intentar explicártelo de la forma más sencilla: se trata de la
unidad estructural del tejido muscular y son literalmente las células alargadas; las
hebritas, que componen la carne. (Más información al final del artículo).
Pues estas fibras musculares se clasifican en rojas y blancas; y sí, son una de las
razones por las que la carne es roja y/o blanca y tienen diferente sabor.
De acuerdo con Mi cocina real, esto se debe a que estas fibras se encargan de
diferentes cosas; las fibras blancas se deben a los movimientos rápidos y las fibras
rojas a los continuados. En el caso del pollo, las fibras blancas están en la pechuga
(movimientos rápidos), mientras que las fibras rojas se encuentran en las patas
(movimientos continuados).
Y te preguntarás “¿pero cómo que el pollo tiene fibras blancas y rojas si se supone
que es carne blanca?” pues esto se debe a que en general todos los animales
poseen ambos tipos de fibras, pero siempre hay una que es predominante y por ello
se clasifican en una u otra. A excepción del cerdo… que por la edad o la pieza ya
cambia, pero eso lo tocaremos en otro artículo.
En el ejemplo de los pollos; las aves están en continúo movimiento, por lo que sus
fibras en su mayoría son blancas, mientras que las vacas, los venados, los
corderos, etc. digamos que llevan una vida más tranquila, se mueven continuamente
pero a su pasito, así que son carnes rojas.
● La purina y la grasa
Según el portal de Mapfre y un artículo de Bertran Prieto, aun cuando ambos tipos
de carne se constituyen de proteínas de alta calidad, y de minerales y vitaminas que
fortalecen nuestro organismo… Las carnes rojas tienen un mayor porcentaje de
hierro, grasa y purina, mientras que las carnes blancas contienen un porcentaje
mucho menor de estas sustancias.
Bueno ¿y qué hay de malo con la purina y la grasa? Pues que el consumo excesivo
de ellas se relaciona directamente con la aparición de enfermedades
cardiovasculares, el aumento de los niveles de colesterol y claro el aumento de
peso.
Y aunque cuanta más grasa y sangre, más sabor, no es lo más recomendable para
nuestro organismo. Por lo que muchos portales dedicados a la salud nos
recomiendan la ingesta saludable de chuletones y entrecots de tres a cuatro veces
al mes y las carnes blancas de tres a cuatro raciones por semana.
● ¿Por qué los del gimnasio comen pollo con arroz?
Bueno, tampoco es un secreto que este fenómeno de la dieta del pollo y arroz se
debe a la proteína y los carbohidratos, pero ¿Por qué pollo y no un buen chuletón
simmental de 50 días de maduración? (Se te antojo, lo sé… a nosotros también)

Pues porque; aunque parezca ilógico para nuestros corazones amantes del
solomillo, la carne blanca aporta 33 gramos de proteína por cada 100 gramos de
producto, mientras que la roja nos aporta entre 20 y 26 gramos de proteína por cada
100 gramos de carne. Y cuando estas haciendo músculo o intentas llevar una vida
sana muy instagrameable, pues esa diferencia es bastante significativa.
Pero no te asustes, nada de lo que estás leyendo significa que debes dejar de
comer carne roja, solamente hay que reducir el consumo.
● Los superpoderes que nos da cada una (de acuerdo con Bertran Prieto)

- Carne blanca
La carne blanca; como ya dijimos, contiene más proteínas, menos grasa y es muy
fácil de digerir. Además nos aporta vitamina B12, B3 Y B6. Razones por las cuáles
nos recomiendan comerlas en mayor cantidad que las rojas con el fin de llevar una
dieta saludable y subir a instagram nuestras super fotos en bañador.
El hecho de que este tipo de carne sea más fácil de digerir, es también la razón por
la cuál la mama nos hace caldito de pollo con arroz cuando nos encontramos mal
del estómago, así que en esos casos no te quieras arriesgar con las chuletillas.
- Carne roja
Aunque la carne roja tiene menos proteína, contiene un nivel superior de hierro, y es
una muy buena fuente de creatina, zinc, fósforo, vitamina B1, B2 Y B3.
Y por ello, cuando la gente del gimnasio pasa de “voy de vez en cuando” a “quiero
unos musculacos” comienzan a aumentar el consumo de carne roja, puesto que el
hierro es un mineral que ayuda al crecimiento y desarrollo del cuerpo, así como para
la síntesis de hormonas, la regeneración del tejido conectivo (cuando te crecen los
músculos) y para la obtención de hemoglobina (es decir, la proteína que transporta
oxígeno en los glóbulos rojos).

De hecho, la carne roja nos aporta 2,5-4 mg de hierro por cada 100 gramos de
producto, mientras que la blanca nos da 1-1,5 mg de hierro por cada 100 gramos.
Esto cuando uno está anémico nos va como anillo al dedo, porque te hinchas a chuletones; vale no, pero si que te recomiendan comer más hígado para aumentar los niveles de hierro en tu cuerpo.
Por lo que no se trata de atiborrarse de una u otra, sino de llevar una dieta saludable
que nos provea de todas las vitaminas y proteínas que necesita nuestro cuerpo, y
qué mejor forma de hacerlo que cuando nos encanta lo que comemos.

Así que si es que estás anémico, que hoy es una de esas tres o cuatro veces al mes
que te toca comer carne roja o simplemente tienes antojo de una deliciosa parrillada
de carne o de un buen muslo de pollo a la brasa, entonces ¿Qué estás esperando
para venir a visitarnos al Puerto Deportivo de Santa Eulalia?
¡Somos tu sitio!
Restaurante Grill Sa Brasa
¡Porque a la Sa Brasa sabe mejor!
Fuentes Web:
● Bertran Prieto, P. (2023, 27 febrero). Las 7 diferencias entre carne roja
y carne blanca (explicadas). Médico Plus. Recuperado 13 de marzo de
2024, de
https://medicoplus.com/nutricion/diferencias-carne-roja-carne-blanca
● Mi Cocina Real. (2020, 24 noviembre). Todo lo que necesitas saber
sobre la carne – Mi Cocina Real.
https://micocinareal.com/guia/todo-sobre-la-carne/
● Perez, A. (s. f.). ¿Qué diferencia existe entre las carnes rojas y las
blancas? Fundación MAMPFRE. Recuperado 13 de marzo de 2024, de
https://www.fundacionmapfre.org/educacion-divulgacion/salud-bienestar
/habitos-saludables/alimentacion/diferencias-carnes-rojas-blancas/#:~:t
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